Alemania ha dado un paso importante hacia la legalización del cannabis con la publicación, por parte del Ministerio de Sanidad, del borrador de la Ley del Cannabis (Cannabisgesetz o CanG). Según el Ministerio, el proyecto de ley tiene por objeto «legalizar el cultivo privado por parte de adultos para consumo personal, así como el cultivo comunitario y no comercial de cannabis en asociaciones de cultivo». Para obtener más información sobre el contexto en el que se está llevando a cabo la legalización, consulta nuestra entrada anterior, Alemania presenta un amplio plan de legalización del cannabis.
El CanG constituirá el primero de los dos «pilares» sobre los que Alemania está construyendo su «Cannabis-Projekt». La siguiente fase consistirá en «programas piloto regionales con cadenas de suministro comerciales». Según el Ministerio de Sanidad, estos programas impondrán «restricciones territoriales a los puntos de entrega y a los residentes adultos de determinados distritos o ciudades en varios estados federados (enfoque de adhesión voluntaria)». Este modelo gradual de dos pilares responde al «estricto marco jurídico de la UE y el ámbito internacional» y es fruto de las consultas con la Comisión Europea. Alemania ha expresado su deseo de contar con un marco de la UE «más flexible».
La Ley sobre el Cannabis (CanG) permite a las personas mayores de 18 años poseer hasta 25 gramos de cannabis para consumo personal. También autoriza el cultivo doméstico a los residentes en Alemania, estableciendo un límite de tres plantas por adulto en cada hogar. Se pueden importar semillas procedentes de la UE. La nueva ley también prevé la creación de asociaciones de cultivo (Anbauvereinigungen). Estas asociaciones podrán suministrar a sus miembros hasta 25 gramos de cannabis al día o 50 gramos al mes. Además, los miembros también podrán recibir siete semillas o cinco esquejes al mes. Los gobiernos estatales pueden limitar el número de asociaciones en un distrito concreto a una por cada 6.000 residentes.
Este primer paso dado por Alemania es muy importante y bien podría allanar el camino para una mayor legalización dentro de la UE. De cara al futuro, será interesante ver cómo se estructuran los programas piloto regionales y las oportunidades que esto podría brindar a las empresas del sector del cannabis. Aunque, en lo que respecta a estos programas, el diablo estará en los detalles, este es el momento adecuado para empezar a sentar las bases de una entrada exitosa en el mercado alemán.
Aún no hemos llegado al punto en el que los empresarios del sector del cannabis tengan que empezar a entrevistar a los dependientes de los dispensarios berlineses, pero las empresas del sector ya pueden empezar a analizar el mercado, familiarizarse con la legislación alemana pertinente, evaluar a posibles socios comerciales, registrar sus marcas y decidir en qué camiseta de la Bundesliga quieren que aparezcan sus logotipos. ¡Sueña a lo grande!






