El pasado viernes 22 de mayo, los promotores de la iniciativa presentaron ante la Secretaría de Estado de Oregón una iniciativa popular (IP 34) cuyo objetivo es permitir el uso terapéutico de la psilocibina en el marco de un régimen de licencias y regulación administrado por la Autoridad Sanitaria de Oregón («OHA»). La presentación supuso todo un logro, sobre todo teniendo en cuenta las dificultades que planteó la COVID-19 durante el periodo de recogida de firmas.
Los lectores de este blog recordarán que la IP 34 no implica que la psilocibina vaya a estar disponible en las tiendas —ni siquiera para uso doméstico— y que los productos de psilocibina no se comercializarían ni se promocionarían entre el público en general. Por el contrario, el objetivo de la medida es permitir el uso de la psilocibina en entornos autorizados y bajo la supervisión de un facilitador cualificado.
Llevamos ya algún tiempo siguiendo de cerca el movimiento a favor de la psilocibina. En agosto de 2018, escribimos sobre la aprobación por parte de la FDA de un ensayo clínico con psilocibina para la depresión resistente al tratamiento. Unos meses más tarde, informamos sobre la aprobación por parte del fiscal general de Oregón de la Iniciativa Popular 2020-12 —una petición similar a la IP 34— y señalamos los retos a los que se enfrentaban los promotores a la hora de recoger firmas y convencer al 51 % de los habitantes de Oregón para que votaran «Sí». En aquel momento, supusimos que el obstáculo de las firmas hundiría la iniciativa.
Pero los tiempos están cambiando, como canta el bardo. Desde 2018, se han llevado a cabo con éxito iniciativas para despenalizar la psilocibina en Denver, Oakland y Santa Cruz. Más recientemente, Alison Malsbury escribió sobre los esfuerzos para despenalizar la psilocibina en todo el estado de California y Vince Sliwoski pronosticó que dichos esfuerzos probablemente avanzarían por dos vías: iniciativas y ordenanzas, por un lado, y el modelo farmacéutico, por otro. Explicó las similitudes y diferencias entre el cannabis y la psilocibina a este respecto. Más recientemente, escribimos sobre nuevas investigaciones científicas que pueden ayudarnos a comprender por qué la psilocibina parece prometedora para la intervención terapéutica.
La campaña a favor de la IP 34 ha presentado 133 252 firmas, y el artículo enlazado anteriormente señala que se necesitan 112 020 firmas válidas para que la iniciativa se incluya en la papeleta electoral de noviembre en Oregón. El siguiente paso para la IP 34 es la revisión de las firmas por parte de la División Electoral de la Secretaría de Estado de Oregón. Para obtener más información sobre la iniciativa y lo que puedes hacer para ayudar, visita la página web de «Sí a la IP 34», echa un vistazo a este artículo de Marijuana Moment y, por supuesto, mantente al tanto aquí.






