En la actualidad, los sistemas de IA no son personas jurídicas y no pueden ser considerados directamente responsables. Sin embargo, la responsabilidad por las acciones de un sistema de IA suele recaer en su desarrollador, programador o usuario. Este debate jurídico en curso tiene importantes implicaciones para la rendición de cuentas y la responsabilidad en la implantación de la IA. El caso del accidente mortal del coche autónomo de Uber en Arizona, en el que falleció un peatón, pone de relieve las complejas cuestiones de responsabilidad que rodean a los sistemas de IA. Los profesionales del derecho deben mantenerse al día de la evolución de la legislación sobre responsabilidad en materia de IA, incluidas las propuestas de marcos jurídicos específicos para la IA, a fin de afrontar estos retos de manera eficaz.