Infracción de los derechos de autor relacionados con el cannabis: NO está bien

En nuestras publicaciones solemos hablar de empresas de cannabis respaldadas por famosos que están haciendo las cosas bien (y, a veces, mal), pero un reciente caso de infracción de derechos de autor demuestra que no todos los famosos están interesados en involucrarse en el sector —y, desde luego, no se debe dar por sentado que les parece bien que se utilice su fama para promocionarlo.

Solar Therapeutics Inc., un dispensario de cannabis de Massachusetts, encargó la instalación de una valla publicitaria junto a una autopista interestatal para promocionar sus productos de cannabis. La valla muestra un retrato del Sr. Cohen caracterizado como su personaje de la película «Borat», con los dos pulgares hacia arriba y su eslogan característico, «¡Qué bien!», en la parte superior. Al parecer, la valla estuvo colocada durante varias semanas, pero ya ha sido retirada.

Tras enviar una carta de cese y desistimiento en nombre del Sr. Cohen y su empresa Please You Can Touch (titular de todos los derechos de autor de «Borat» que han sido infringidos), el Sr. Cohen y su empresa demandaron a Solar y a su presidente y director a título personal por infracción dolosa de los derechos de autor, publicidad engañosa y violación de la ley de Massachusetts contra la apropiación indebida de los derechos de imagen.

(Por cierto, la responsabilidad personal no es algo que veamos a menudo, sobre todo en California, pero la legislación de Massachusetts establece que un directivo de una sociedad es responsable personalmente de un delito civil cometido por la sociedad si él mismo dirigió, controló, aprobó o ratificó el acto ilícito.)

La demanda explica con gran detalle por qué esta apropiación indebida fue tan perjudicial: el Sr. Cohen ha sido muy selectivo a la hora de elegir los asuntos en los que se implica públicamente; nunca ha participado en la publicidad de NINGÚN producto o servicio comercial; y nunca ha consumido cannabis en su vida. A pesar de ello, según alega la demanda, Solar se apropió indebidamente de su imagen a sabiendas para aumentar sus ingresos por ventas (estimados en aproximadamente 26 millones de dólares al año) y «se arriesgó» a que el Sr. Cohen nunca se enterara de la valla publicitaria infractora.

La demanda por daños y perjuicios es astronómica: al menos 9 millones de dólares. Esta cantidad se compone de una indemnización por el valor de mercado, una indemnización triplicada prevista por la ley, una indemnización punitiva y los honorarios de los abogados. Y, por desgracia para Solar, el Sr. Cohen y su empresa tienen derecho a todo ello. En virtud de sus reclamaciones por infracción de derechos de autor (nada menos que doce derechos de autor), el artículo 504(b) de la Ley de Derechos de Autor prevé la concesión de una indemnización por daños y perjuicios reales, la restitución de los beneficios obtenidos por el demandado como consecuencia de los actos de infracción, los honorarios razonables de los abogados y las costas procesales.

La cuantía de la indemnización por apropiación indebida se calcula en función del «precio de mercado», es decir, la cantidad de dinero que el demandado habría tenido que pagar por una celebridad igual o similar (en cuanto a prestigio y éxito) si esta hubiera estado dispuesta a autorizar el uso. Además, dado que Solar no solo se apropió indebidamente de la imagen del Sr. Cohen, sino también de su imagen como personaje protegido por derechos de autor, Borat, el cálculo incluye necesariamente también la indemnización debida al titular de los derechos de autor del personaje. Esa cifra suele ser, como mínimo, la misma cantidad que se habría tenido que pagar a la celebridad. Así pues, en este caso, Solar se enfrenta a una indemnización doble por la misma imagen. Citando casos relacionados con Kim Kardashian y Michael Jordan, así como ofertas publicitarias anteriores al propio Sr. Cohen, la demanda alega que esta cifra combinada de daños y perjuicios asciende fácilmente a millones de dólares.

Como suele ocurrir con los casos de infracción de los derechos de autor, esto debería servirnos de lección sobre la importancia de revisar y aprobar todas esas campañas de marketing que parecen meter a muchas empresas en un buen lío. Seguiremos de cerca el caso para ver qué tiene que decir Solar, pero este parece un ejemplo bastante claro de lo que no hay que hacer.

Echa un vistazo a nuestros servicios jurídicos especializados en cannabis