Cuando una persona ingiere psilocibina, en cualquier forma, los efectos pueden ser impredecibles. Algunas personas no notarán ningún cambio respecto a lo habitual. Otras se sumergen en un estado de reflexión emocional, que puede ir desde una introspección leve hasta una profunda. Sin embargo, hay quienes experimentan momentos de miedo, ansiedad o reviven traumas del pasado. ¿Cómo puede un facilitador ayudar a una persona que está pasando por esto? Hoy queremos repasar algunas de las recomendaciones sobre las normas del «contacto tranquilizador» que se conocen hasta la fecha.
El Consejo Asesor sobre la Psilocibina de Oregón
A modo de recordatorio, desde el 31 de marzo de 2021, la Junta Asesora sobre Psilocibina de Oregón se ha reunido mensualmente para elaborar la normativa destinada al sector emergente de la psilocibina. La junta cuenta con cinco subcomités, que abarcan los siguientes ámbitos: investigación, equidad sanitaria, fabricación, formación y concesión de licencias. Nuestro compañero Mason Marks preside el Subcomité de Concesión de Licencias. Los cinco subcomités formulan recomendaciones a la Junta en pleno y a la OHA sobre la elaboración de normas, de conformidad con la Medida 109.
«Toque reconfortante» en las sesiones de administración de psilocibina
El «contacto reconfortante» en prácticas similares a los servicios con psilocibina, como la terapia, ha suscitado interés en cuanto a las consideraciones éticas y legales de su uso. Aunque los servicios con psilocibina no se consideran estrictamente terapia, la Subcomisión de Licencias debatió cuestiones similares en relación con el hecho de que los facilitadores proporcionen «contacto reconfortante» a los clientes.
Los estudios que investigan las experiencias con psilocibina han incorporado el contacto físico con los participantes, lo que permite a los monitores tomar la mano o el hombro de un participante cuando este experimenta miedo o ansiedad. El contacto físico tranquilizador se ha incorporado, por tanto, a modelos de administración de psilocibina, como el modelo «Accept, Connect, and Embody», que utiliza la psilocibina para tratar la depresión. Aunque muchos consideran que el contacto físico tranquilizador es útil, es importante obtener el consentimiento y conocer las preferencias del participante antes de administrarle psilocibina.
Debate y recomendaciones del Subcomité de Licencias sobre el contacto tranquilizador
La Subcomisión de Licencias debatió este tema en varias reuniones celebradas el año pasado. Se comenzó por incluir el contacto físico tranquilizador en los requisitos del consentimiento informado. El consentimiento informado no solo se obtendrá antes de la sesión de administración, sino que permitirá al cliente formular preguntas y debatir el tema con el facilitador. Al tratarse de un documento normalizado, el formulario de consentimiento informado disipará las preocupaciones éticas y legales al limitar el alcance del contacto físico tranquilizador.
En general, se plantea la cuestión de si una persona «consiente» legalmente algo mientras se encuentra bajo los efectos de una sustancia. Por ejemplo, si una persona celebra un contrato mientras se encuentra en estado de embriaguez y un tribunal determina que carecía de capacidad para ello, dicho tribunal podría declarar que el contrato no es exigible. Del mismo modo, si un cliente que ha tomado psilocibina da su consentimiento para recibir un contacto físico tranquilizador mientras se encuentra en un estado alterado de conciencia, dicho cliente podría alegar posteriormente que no hubo consentimiento informado.
Por lo tanto, el Subcomité recomendó lo siguiente: los facilitadores pueden recurrir al contacto físico tranquilizador, pero solo si el cliente ha dado su consentimiento informado antes de la sesión administrativa.
Aparte de las cuestiones legales, la Subcomisión debatió sobre la especial vulnerabilidad que experimenta un cliente cuando se encuentra en un estado alterado de conciencia. Tal y como han demostrado estudios previos, las personas que consumen psilocibina pueden sumirse en un profundo estado de reflexión emocional. Se espera que el facilitador ayude a los clientes en estos momentos y evite cualquier tipo de explotación o influencia. El contacto físico debe restringirse al máximo para permitir únicamente un apoyo respetuoso y profesional.
Por lo tanto, la Subcomisión también recomendó lo siguiente: si un cliente autoriza un contacto físico tranquilizador mediante consentimiento informado, quedará prohibido cualquier contacto de carácter sexual o romántico. Cualquier terapeuta que incumpla esta norma será sancionado y podrá enfrentarse a la revocación de su licencia.






