Cannabis en Nueva York: Licencias de distribución

Tal y como ya resumimos a grandes rasgos el 27 de diciembre de 2022 (aquí), a finales de diciembre de 2022, la Oficina de Gestión del Cannabis («OCM») publicó su primera propuesta de normas y reglamento sobre el cannabis para uso adulto en Nueva York (el«Reglamento Propuesto»). Eldocumento oficialtiene 282 páginas, por lo que no vamos a entrar en todos los detalles. No obstante, destacaremos los puntos más importantes, las cuestiones relevantes que todos los solicitantes deben tener en cuenta y el proceso de solicitud de licencias en su conjunto. Además, hay que tener en cuenta que la Propuesta de Normativa aún está pendiente, ya que la OCM está recabando los comentarios públicos definitivos al respecto.

Una de las partes más matizadas de la propuesta de reglamento se refiere a quienes solicitan una licencia de distribución (o de distribuidor) y a lo que se debe y no se debe hacer una vez concedida dicha licencia. En primer lugar, un cultivador que posea una licencia de transformador podrá solicitar y obtener una licencia de distribuidor. Además, la OCM dará prioridad a quienes posean una licencia de cultivo condicional a la hora de evaluar su solicitud de licencia de distribuidor.

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Licencia de distribución de cannabis en Nueva York: lo que hay que hacer

Empecemos por algunas de las normas que deben cumplir quienes posean una licencia de distribuidor. Lo más obvio es que un distribuidor puede adquirir productos de cannabis de cualquier procesador debidamente autorizado, poseer dicho cannabis y, posteriormente, distribuir y vender dichos productos de cannabis. Un distribuidor puede vender productos de cannabis a (1) otro distribuidor para uso adulto debidamente autorizado, o (2) a un dispensario minorista, lo que puede incluir una organización registrada con derecho a dispensar («ROD») o locales de consumo in situ.

Un distribuidor o su parte de interés real pueden ser parte de interés real de un cultivador, un transformador, una cooperativa o una microempresa. Además, un distribuidor o su parte de interés real pueden ser un arrendador, un financiador o un proveedor de bienes y servicios de un cultivador, un transformador, un distribuidor, una cooperativa o una microempresa, con sujeción a todas las restricciones que rigen dichas relaciones, incluidos, entre otros, los requisitos relativos a la influencia indebida, el control y la parte de interés real.

Licencia de distribución de cannabis en Nueva York: lo que no se debe hacer

Algunas de las prohibiciones pueden resultar obvias, pero otras son más matizadas, lo que probablemente se concretará en la actualización del proyecto de reglamento.

Bajo ninguna circunstancia podrá un distribuidor vender productos de cannabis a otro distribuidor que también sea titular de una licencia de cultivo o de transformación. Ningún distribuidor ni ninguna de sus partes con intereses reales podrá tener participación directa o indirecta en un dispensario minorista, en un establecimiento de consumo in situ, en un servicio de reparto o en un titular de licencia o permiso de laboratorio de cannabis. Un distribuidor no podrá aceptar, vender , transferir, distribuir ni acordar la venta, transferencia o distribución de ningún producto de cannabis a menos que se encuentre en un envase de venta al por menor; además, cualquier producto de cannabis sin etiquetar o sin analizar que se encuentre en posesión de un distribuidor se considerará cannabis ilícito y podrá estar sujeto a sanciones o penalizaciones, entre las que se incluyen, a título enunciativo, la cancelación, suspensión o revocación de una licencia, así como la imposición de tasas, sanciones civiles y cualquier otra sanción.

Por último, ningún distribuidor podrá recibir regalos, descuentos, préstamos, rebajas, regalías, cannabis gratuito de ningún tipo, espacio preferencial en las estanterías o en los expositores, ni obsequios o servicios de ningún tipo. Esta lista no es exhaustiva y preveo que se añadan o se modifiquen más puntos una vez que se difundan las propuestas de reglamento actualizadas.

Conclusión

Para cualquiera que esté pensando en solicitar una licencia para el consumo de cannabis por parte de adultos, reiteramos nuestra recomendación de contratar a un abogado local con experiencia en el sector del cannabis. Como mínimo, comprender el marco general de las licencias y el proceso de concesión de las mismas es un paso previo imprescindible para una consulta en profundidad sobre la solicitud de una licencia.

No te pierdas las próximas entradas de esta serie, así como la información general sobre el cannabis en Nueva York.

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