La moda del cannabidiol (CBD) derivado del cáñamo traspasa las fronteras de Estados Unidos y llega hasta Europa. Hemos escrito bastante sobre las diferencias entre la regulación del CBD en la Unión Europea (UE) y en Estados Unidos, y al final de esta página encontrarás enlaces a varias de esas entradas. Todo ello podría quedar en suspenso en breve, ya que la UE está estudiando nuevas leyes para los productos de CBD.
A modo de contexto, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) clasificó anteriormente el CBD como ingrediente de un«alimento nuevo». Un «alimento nuevo» es «un alimento que no se utilizaba para el consumo humano de forma significativa en la Unión antes del 15 de mayo de 1997, independientemente de las fechas de adhesión de los Estados miembros a la Unión». De conformidad con la normativa de la UE, cualquier persona que desee vender alimentos que contengan un ingrediente «alimento nuevo» debe obtener primero una autorización de la EFSA.
Las directrices publicadas por la UE sobre una amplia variedad de cannabinoides sugerían que los alimentos que contienen cannabinoides derivados del cáñamo (y no solo CBD) se consideraban nuevos alimentos, ya que no se ha demostrado que se consumieran antes de 1997. Si un producto es un nuevo alimento, se requieren ciertas autorizaciones reglamentarias para su comercialización. Huelga decir que se trata de un proceso largo, pero si quieres leer más al respecto, consulta la primera publicación enlazada al final de esta página.
A mediados de julio de 2020, se informó (véaseaquí) de que la UE había suspendido las solicitudes de nuevos alimentos que contuvieran CBD y, al parecer, estaba considerando clasificar dichos alimentos como estupefacientes. Y nosotros que pensábamos que la política de Estados Unidos sobre el CBD en los alimentos era extraña...
Según las informaciones, la UE ha notificado a los aproximadamente 50 solicitantes de autorizaciones de nuevos alimentos con CBD y les ha pedido que expresen su opinión sobre si dichas sustancias deberían clasificarse como estupefacientes. Cabe destacar que esto solo se aplica a los productos de CBD de origen natural y, según se ha informado, un portavoz de la UE ha señalado que las solicitudes relativas a productos que contengan CBD de origen sintético podrían seguir adelante. Además, dado que esto solo afecta alos nuevosalimentos, es posible que no tenga repercusiones sobre el CBD presente en otros tipos de productos, como los cosméticos.
Imaginamos que el último cambio de postura de la UE se encontrará con una fuerte oposición por parte de los solicitantes, y se ha informado de que la Asociación Europea del Cáñamo Industrial ha estado ejerciendo una intensa presión en contra. Solo el tiempo dirá si la UE intenta clasificar o regular las gominolas de CBD como estupefacientes, pero, mientras tanto, esperemos que las tan esperadas regulaciones de la FDA no sigan el mismo camino.
Para consultar una lista de algunas de nuestras entradas anteriores sobre el CBD en la UE, véase:
- Qué hay que tener en cuenta antes de entrar en el mercado europeo del CBD
- La exportación de alimentos con CBD se ha vuelto más difícil: la Unión Europea toma medidas
- La venta de alimentos con CBD es legal en el Reino Unido (por ahora)
- El CBD de cáñamo en Europa: Alemania
- El CBD de cáñamo en Europa: España
- Ventas de CBD en Europa: obtención de una autorización para nuevos alimentos






