Tipos habituales de activos digitales
Los activos digitales son elementos de valor creados y almacenados en línea, y se enmarcan en un complejo entorno jurídico que implica consideraciones normativas, transaccionales y de política. Entre los tipos más comunes de activos digitales se incluyen:
Criptomonedas
Las criptomonedas, como Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH), son monedas descentralizadas que se utilizan dentro de la cadena de bloques para comprar, vender e intercambiar datos y derechos contractuales directamente con otras personas. Cada transacción se añade a un libro mayor público visible para todos los titulares de criptomonedas, creando un registro en tiempo real. También se les asignan códigos de cifrado únicos en forma de un número hexadecimal de 256 bits que contiene todos los datos de la transacción. Este equilibrio entre visibilidad y seguridad hace que sea difícil falsificar, piratear o revertir las transacciones.
Hasta la fecha, hay más de 19 000 tipos de criptomonedas en uso, siendo el bitcoin la más popular. El bitcoin se «minó» por primera vez en 2009, convirtiéndose en la primera criptomoneda. En la actualidad, hay 21 millones de bitcoins en circulación, de los cuales 19 millones están en el mercado. Existen decenas de miles de criptomonedas diferentes inspiradas en el Bitcoin o derivadas de él, y cada día se lanzan nuevas monedas o tokens. Comprender cómo las criptomonedas pueden afectar a su negocio es fundamental para aprovechar sus ventajas y evitar los riesgos asociados.
Los tokens no fungibles (NFT) y otros activos tokenizados
Los tokens no fungibles (NFT) son activos digitales que se utilizan en la cadena de bloques y que, a menudo, representan objetos de valor, como artículos de colección, obras de arte, objetos de videojuegos, imágenes, música, contenidos multimedia, tokens de utilidad y mucho más. La tokenización de activos aumenta la eficiencia del mercado, lo que permite una interacción fluida entre compradores y vendedores. Además, agiliza las actividades de inversión, automatiza las transferencias de propiedad y mejora la seguridad de la identidad.
Los NFT y otros activos digitales se crean con códigos de identificación específicos, derivados de los metadatos almacenados y encriptados en la cadena de bloques mediante un proceso conocido como «acuñación». Estos códigos únicos garantizan la propiedad total y distinguen a los NFT de otros tokens similares. Las características no fungibles de los NFT implican que cada artículo tiene un valor único y no puede sustituirse directamente por otro token o NFT similar.
Los NFT suelen comprarse y venderse utilizando criptomonedas. A medida que los NFT se van generalizando, comprender las distintas normas de cumplimiento, restricciones y obligaciones legales es más importante que nunca para operar con seguridad.
Monedas digitales de los bancos centrales
Conscientes de la importancia de adaptarse a la evolución del mundo digital, los bancos centrales de todo el mundo están creando y emitiendo monedas digitales de banco central (CBDC). El valor de las CBDC se basa en la moneda fiduciaria del país. Estas iniciativas tienen como objetivo reducir los riesgos de volatilidad de las monedas digitales, al tiempo que aumentan la privacidad, la accesibilidad y la seguridad financiera. Las CBDC pretenden competir directamente con diversos tipos de stablecoins, respaldadas por la plena confianza y el crédito del país emisor.