Muchas empresas dan por sentado que no tienen por qué preocuparse por la protección de sus marcas registradas en China si no tienen previsto vender allí ni fabricar en el país. Eso es un error arriesgado. Los fabricantes sin escrúpulos de China suelen producir productos falsificados bajo marcas conocidas (e incluso menos conocidas), inundando los mercados mundiales con imitaciones que pueden dañar su reputación y mermar sus ventas. Peor aún, si alguna vez decide entrar en China, podría encontrarse con que su propia marca ya es «propiedad» de otra persona.
Cómo proteger tu marca frente a los falsificadores
1. Registra tu marca en China, aunque no vendas allí
China aplica un sistema de marcas registradas basado en el principio de «primero en presentar la solicitud», lo que significa que quien registre una marca primero —sea o no el propietario legítimo— obtiene los derechos. Si tu producto se puede fabricar en China (lo cual se aplica a la mayoría de los bienes de consumo), es aconsejable asegurar tu marca lo antes posible. De lo contrario, los falsificadores podrían producir y vender legalmente versiones falsificadas, lo que haría que resultara difícil y costoso defenderse más adelante. Es más, esos productos no autorizados podrían acabar no solo en el mercado chino, sino también en los mercados en los que usted vende.
2. No pases por alto las marcas registradas de servicios
No solo están en riesgo los productos físicos. Los imitadores pueden hacer un uso indebido de tu marca en servicios de mala calidad, lo que perjudicaría tu reputación a nivel mundial. Imagina una cadena de comida rápida cuyo nombre se utilice en restaurantes que sirven comida poco apetecible en condiciones insalubres en China. O una empresa de software que descubre que su marca se asocia a aplicaciones de baja calidad. El daño a la reputación puede no limitarse a China en la era actual de facilidad para viajar y conectividad global en línea. Registrar tus marcas de servicio puede ayudar a mitigar este riesgo.
3. Refuerza las medidas de protección en tus mercados principales
Aunque las falsificaciones procedan de China, a menudo acaban llegando a sus principales mercados. Asegúrese de que sus marcas estén registradas en los países en los que opera y de que estén inscritas en los organismos aduaneros, como la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP). Esto permite a las autoridades incautar los productos falsificados antes de que lleguen a los consumidores.
Reflexiones finales
Una estrategia proactiva en materia de marcas registradas puede ahorrarte muchos problemas en el futuro. Aunque no tengas intención de entrar en el mercado chino, registrar tu marca allí te ayuda a protegerla a nivel mundial. Y si algún día decides expandirte a China, ya contarás con los derechos necesarios para operar bajo tu propio nombre.
En resumen: protégete ahora o te arriesgas a tener que luchar por tu propia marca más adelante.






