Constituir tu empresa
La constitución de cualquier empresa implica una planificación y una estructuración complejas, ya que la forma jurídica que elijas determinará tu estructura fiscal y el riesgo de responsabilidad personal. Nuestros abogados especializados en la constitución de empresas pueden ayudarte a analizar los diferentes tipos de entidades empresariales y colaborarán contigo en las primeras fases de la constitución de tu empresa para garantizar un crecimiento adecuado desde el principio.
Al constituir tu empresa, debes elegir una estructura fiscal adecuada:
Sociedad de tipo S: Según el subcapítulo S del IRS, una sociedad de tipo S permite a una empresa transferir sus ingresos imponibles, deducciones y créditos a las declaraciones de la renta de los accionistas a título individual. Solo se puede constituir una sociedad de tipo S si se cuenta con menos de 100 accionistas y todos ellos son ciudadanos estadounidenses.
Sociedad anónima de tipo C: Una sociedad anónima de tipo C permite que los accionistas tributen por separado de la entidad empresarial, lo que da lugar a una doble imposición. Las sociedades anónimas de tipo C son más flexibles que las de tipo S y ofrecen mayores posibilidades de crecimiento.
Además de elegir una estructura fiscal adecuada para tu nueva empresa, es fundamental constituir la forma jurídica más adecuada a tus objetivos empresariales. Puedes elegir entre varias formas jurídicas, entre las que se incluyen:
- Sociedades de responsabilidad limitada (S.R.L.)
- Sociedades de responsabilidad limitada (LLPs)
- Sociedades en comandita (LP)
- Empresas conjuntas